La infección sinusal es la inflamación infecciosa de los senos paranasales causada por virus, bacterias u hongos que bloquea el drenaje normal del moco sinusal. Los términos sinusitis y rinosinusitis se utilizan indistintamente en la práctica clínica, aunque el término técnico preferido por las guías europeas es rinosinusitis.
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La infección sinusal afecta a aproximadamente 2 millones de personas en España cada año, según datos de Hospitales Parque de 2023. A nivel mundial, la infección sinusal aguda registra 30 millones de casos al año y genera 1 de cada 5 prescripciones de antibióticos en adultos.
Los 3 agentes causales de la infección sinusal son virus (más del 80% de los casos), bacterias (0,5–2% de los casos) y hongos (poco frecuente, principalmente en pacientes inmunocomprometidos). Los síntomas incluyen congestión nasal, secreción nasal espesa, dolor o presión facial y reducción del olfato.
Este artículo desarrolla las causas virales, bacterianas y fúngicas de la infección sinusal, los 7 síntomas identificados clínicamente, los 6 tipos según duración, el proceso diagnóstico, el tratamiento basado en evidencia y las 8 medidas preventivas para reducir los episodios recurrentes.
¿Qué es una infección sinusal?
La infección sinusal es la inflamación de la mucosa que recubre los senos paranasales, producida por la presencia de un agente infeccioso — virus, bacteria u hongo — que bloquea el drenaje del moco sinusal. La mucosa inflamada se congestiona, pierde su función ciliar normal y acumula moco estancado en las cavidades sinusales.
En condiciones normales, los senos paranasales producen aproximadamente 1 litro de moco al día. Los cilios, microfilamentos de la mucosa, transportan ese moco a través del ostium sinusal — un orificio de 1–3 mm de diámetro — hacia las fosas nasales y la faringe. Cuando un virus inflama la mucosa, los cilios se paralizan transitoriamente, el ostium se cierra y el moco queda atrapado en los senos, iniciando la infección sinusal.
El término clínico preferido por las guías europeas EPOS2020 es rinosinusitis, porque la mucosa nasal y sinusal es continua y la inflamación sinusal exclusiva sin afectación nasal previa es infrecuente. En la literatura médica anglosajona se emplea el término genérico sinusitis. En España, la SEMERGEN utiliza ambos términos como equivalentes.
La infección sinusal puede afectar a cualquiera de los 4 pares de senos paranasales o a todos simultáneamente (pansinusitis). La infección del seno maxilar es la más frecuente, seguida de la etmoidal, la frontal y la esfenoidal.
¿Cuáles son las causas de la infección sinusal?
La causa más frecuente de la infección sinusal es el resfriado común, una infección vírica que inflama la mucosa nasal y bloquea el drenaje sinusal. Más del 80% de las infecciones sinusales son de origen vírico y el 60–80% de los casos se resuelven espontáneamente sin antibiótico en 7–10 días.
Las causas de la infección sinusal se dividen en 3 grupos etiológicos principales: infecciones víricas, infecciones bacterianas e infecciones fúngicas. Los 4 factores predisponentes más frecuentes que explican la recurrencia son la rinitis alérgica no controlada, el tabaquismo, la desviación del tabique nasal y los pólipos nasales.
1. Infección vírica (la causa más frecuente)
Las infecciones víricas causan más del 80% de las infecciones sinusales, según SEMERGEN y la AEPAP en su actualización de noviembre de 2025. La infección sinusal viral dura menos de 10 días y se resuelve espontáneamente en el 60–80% de los casos sin necesidad de antibiótico ni de tratamiento específico.
Los agentes víricos causantes de la infección sinusal incluyen rinovirus (la causa más frecuente del resfriado común), adenovirus, virus parainfluenza, virus de la influenza y coronavirus. El mecanismo fisiopatológico de la infección sinusal viral es la inflamación de la mucosa del ostium sinusal, que se cierra por edema y bloquea el drenaje del moco hacia la cavidad nasal.
La infección sinusal viral constituye la vía de entrada al 0,5–2% de los casos que evolucionan a infección bacteriana secundaria. Una infección sinusal viral que empeora a partir del quinto día o persiste más de 10 días sin mejora sugiere la posibilidad de sobreinfección bacteriana.
2. Infección bacteriana
Solo el 0,5–2% de las infecciones sinusales agudas son de origen bacteriano, según las guías europeas EPOS2020 y la revisión PMC-NIH de agosto de 2025. La infección sinusal bacteriana aparece como sobreinfección secundaria a una infección viral previa que no se ha resuelto en 10 días.
Las bacterias causantes de la infección sinusal bacteriana incluyen Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae, que representan el 70% de los aislamientos en adultos y niños, según el Documento de Consenso SEIP-SEORL de 2013. Moraxella catarrhalis aparece con frecuencia en niños. Streptococcus pyogenes y Staphylococcus aureus son menos frecuentes pero clínicamente más agresivos.
Los 4 criterios de sospecha de infección sinusal bacteriana establecidos por EPOS2020 y la Infectious Disease Society of America (IDSA) son: secreción mucopurulenta de color verde oscuro con olor fétido, fiebre superior a 38°C que persiste más de 3–4 días, empeoramiento de los síntomas después de una mejoría inicial (empeoramiento bifásico) y persistencia de los síntomas más de 10 días sin mejoría.
3. Infección fúngica
Las infecciones sinusales fúngicas son poco frecuentes y afectan principalmente a pacientes con inmunodeficiencia, según el Manual MSD versión profesional. En pacientes inmunocompetentes, la sinusitis fúngica alérgica y el micetoma sinusal (bola fúngica) son las presentaciones más frecuentes.
Los hongos causantes de la infección sinusal incluyen hongos del género Aspergillus (el más frecuente en la sinusitis fúngica crónica), Mucor y Rhizopus (causantes de mucormicosis sinusal). La mucormicosis sinusal es una urgencia médica con una mortalidad superior al 50% que requiere desbridamiento quirúrgico urgente y anfotericina B intravenosa.
4. Factores predisponentes de la infección sinusal
8 factores aumentan la susceptibilidad a la infección sinusal de repetición, según las guías EPOS2020 y el Documento de Consenso SEIP-SEORL de 2013:
Rinitis alérgica no controlada: la inflamación alérgica crónica de la mucosa nasal obstruye el ostium sinusal y predispone a episodios recurrentes. Los ácaros del polvo, pólenes de gramíneas, moho y epitelios de animales son los alérgenos más implicados.
Tabaquismo activo y pasivo: el humo del tabaco paraliza los cilios nasales e impide el aclaramiento mucociliar, el mecanismo de defensa natural de los senos paranasales.
Desviación del tabique nasal: obstruye el complejo ostiomeatal e impide el drenaje del moco de los senos maxilares y etmoidales.
Pólipos nasales: ocluyen los orificios de drenaje sinusal y predisponen a infecciones de repetición y sinusitis crónica.
Inmunodeficiencias y enfermedades crónicas: diabetes mellitus, infección por VIH, tratamiento con glucocorticoides sistémicos y quimioterapia reducen la capacidad de defensa de la mucosa sinusal.
Contaminación atmosférica y alérgenos ambientales: irritan la mucosa nasal crónicamente y aumentan la viscosidad del moco sinusal.
Problemas dentales (abscesos maxilares): la extensión de abscesos periodontales de los dientes maxilares superiores al seno maxilar produce la sinusitis odontogénica. Este mecanismo representa hasta el 40% de las sinusitis maxilares crónicas unilaterales.
Cambios bruscos de presión: la natación y la altitud elevada alteran la presión de los senos paranasales y facilitan la retención de moco.
La combinación de rinitis alérgica no controlada y tabaquismo activo multiplica el riesgo de infección sinusal de repetición porque deteriora simultáneamente la función ciliar y la integridad de la barrera mucosa.
¿Cuáles son los síntomas de la infección sinusal?
Los síntomas de la infección sinusal incluyen congestión u obstrucción nasal, secreción nasal espesa, dolor o presión facial alrededor de los ojos y la frente, y reducción del olfato. Estos 4 síntomas constituyen los criterios diagnósticos de la infección sinusal según las guías EPOS2020.
Los 7 síntomas de la infección sinusal son los 4 síntomas cardinales definidos por EPOS2020 más 3 síntomas secundarios frecuentes: cefalea, fiebre y síntomas adicionales como halitosis, tos y dolor de muelas superiores.
1. Congestión u obstrucción nasal
La congestión nasal es el síntoma más frecuente de la infección sinusal: la inflamación de la mucosa reduce el lumen de las fosas nasales y bloquea la respiración nasal bilateral. La inflamación cierra el ostium sinusal de 1–3 mm y bloquea el drenaje del moco hacia la cavidad nasal, perpetuando la congestión.
La congestión nasal en la infección sinusal es bilateral en las formas virales y puede ser unilateral en las bacterianas y fúngicas. Una congestión nasal que persiste más de 10 días sin mejora, o que reaparece tras una mejoría transitoria (empeoramiento bifásico), es señal de infección sinusal bacteriana.
2. Secreción nasal (rinorrea)
La infección sinusal produce moco espeso de color amarillo o verde en la mayoría de los casos. La rinorrea en la infección sinusal presenta 2 formas: rinorrea anterior (moco que sale por los orificios nasales) y goteo retronasal (moco que desciende por la faringe posterior, produciendo tos nocturna).
El color del moco sinusal depende de la causa: la secreción transparente o blanca es más frecuente en la infección sinusal viral y alérgica; la secreción amarilla indica la presencia de células del sistema inmunitario; la secreción verde oscura con olor fétido sugiere infección bacteriana.
Una secreción nasal de color verdoso no implica necesariamente que la infección sinusal sea bacteriana ni que se requiera antibiótico, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la AEPAP. La secreción verdosa es el resultado de la acumulación de neutrófilos y moco denso estancado en los senos.
3. Dolor o presión facial
El dolor sinusal se localiza en la zona de los ojos, las mejillas, la frente y la raíz de la nariz, según los senos paranasales afectados. El dolor se intensifica al inclinarse hacia adelante porque el cambio postural aumenta la presión del moco retenido sobre las paredes del seno inflamado.
La localización del dolor facial permite identificar el seno afectado: el dolor en las mejillas y los dientes superiores indica infección del seno maxilar; el dolor en la frente y la zona supraorbitaria indica infección del seno frontal; el dolor entre los ojos y en la raíz nasal indica infección del seno etmoidal; y el dolor en la zona occipital y retroorbitaria indica infección del seno esfenoidal.
La diferencia entre dolor sinusal y migraña es clínicamente relevante: el dolor sinusal es localizado y va acompañado de congestión nasal, mientras que el dolor de la migraña es pulsátil, incapacitante, no se alivia con descongestionantes nasales y con frecuencia se acompaña de náuseas y fotofobia.
4. Reducción o pérdida del olfato (hiposmia / anosmia)
La infección sinusal bloquea el flujo de aire hacia los receptores olfativos en la parte superior de la cavidad nasal, produciendo hiposmia o anosmia. La mucosidad acumulada impide el acceso de las moléculas odoríferas al epitelio olfatorio.
La anosmia asociada a la infección sinusal es reversible en la mayoría de los casos. En la infección sinusal crónica con pólipos extensos, la recuperación del olfato puede ser parcial. La anosmia de la infección sinusal se diferencia de la anosmia post-COVID-19 porque se acompaña de congestión nasal y mejora con el drenaje sinusal.
5. Dolor de cabeza
La cefalea sinusal se localiza en la frente y empeora al inclinarse hacia adelante o al despertar por la mañana, cuando la presión intrasinusal es mayor por la acumulación nocturna de moco. La cefalea sinusal cede con el drenaje del moco y el tratamiento descongestionante.
Un dolor de cabeza aislado sin congestión ni secreción nasal no es suficiente para el diagnóstico de infección sinusal, según EPOS2020. La cefalea sinusal mejora con descongestionantes nasales; la cefalea migrañosa no.
6. Fiebre
La fiebre es un síntoma frecuente en la infección sinusal bacteriana, pero no en la viral. Una fiebre superior a 38°C (100,4°F) que persiste más de 3–4 días es uno de los 3 criterios diagnósticos de infección sinusal bacteriana de la IDSA.
En la infección sinusal crónica la fiebre es poco frecuente. En niños, la fiebre alta en el contexto de síntomas nasales que no mejoran en 10 días es una señal de alerta que justifica la valoración médica urgente.
7. Otros síntomas frecuentes
La infección sinusal produce halitosis, tos, fatiga, ojos hinchados y dolor de muelas superiores como síntomas secundarios frecuentes que acompañan a los 4 síntomas cardinales.
La halitosis en la infección sinusal se produce porque el moco retenido en los senos fermenta y genera compuestos sulfurados de olor fétido. La tos nocturna es consecuencia del goteo retronasal que irrita la faringe posterior durante el sueño.
Tipos de infección sinusal: ¿cuántos hay y cómo se clasifican?
La infección sinusal se clasifica en 6 tipos según la duración de los síntomas y la causa. El criterio temporal de 12 semanas establece el punto de corte entre infección sinusal aguda y crónica, según las guías EPOS2020.
La siguiente tabla resume los 6 tipos de infección sinusal con su duración, causa y características clínicas:
[TABLA: Tipos de infección sinusal — Aguda viral (<10 días), Aguda postviral (10 días–12 semanas), Aguda bacteriana (<12 semanas, fiebre + secreción purulenta), Subaguda (4–12 semanas), Crónica (>12 semanas, ± pólipos), Aguda recurrente (≥4 episodios/año)]La infección sinusal crónica afecta aproximadamente al 9% de la población mundial, según el Manual Merck versión para el público general en su revisión de junio de 2025. Los factores causales de la infección sinusal crónica incluyen pólipos nasales, rinitis alérgica persistente, tabaquismo, inmunodeficiencia y alteraciones anatómicas del complejo ostiomeatal.
La infección sinusal aguda recurrente presenta 4 o más episodios al año con resolución completa entre ellos. Este patrón indica la presencia de factores predisponentes — como rinitis alérgica, tabiquismo o pólipos — que requieren tratamiento específico para romper el ciclo de recurrencia.
¿Cómo se diagnostica la infección sinusal?
El diagnóstico de la infección sinusal es fundamentalmente clínico: el médico evalúa los síntomas, su duración y su evolución, y realiza una exploración física. No se requieren pruebas de imagen en la mayoría de los casos.
El proceso diagnóstico de la infección sinusal sigue 4 etapas:
Historia clínica: evaluación de la duración de los síntomas (< 10 días = viral; 10 días–12 semanas = postviral o bacteriana; > 12 semanas = crónica), la evolución (empeoramiento o mejoría), los episodios previos, y los factores de riesgo como rinitis alérgica, tabaquismo, cirugía nasal previa, inmunosupresión.
Exploración física: rinoscopia anterior para visualizar la mucosa nasal y detectar secreción purulenta en el meato medio; percusión de las áreas sinusales para detectar sensibilidad dolorosa; transiluminación sinusal (poco específica, no recomendada por EPOS2020 como método único).
Endoscopia nasal (especialista ORL): visualización directa de la mucosa del meato medio, el ostium sinusal y las celdillas etmoidales. Detecta pólipos, secreción mucopurulenta y edema de mucosa. Constituye el método diagnóstico de referencia para la infección sinusal crónica.
Tomografía axial computarizada (TAC): prueba de imagen de referencia para la infección sinusal crónica y para los casos con sospecha de complicaciones. El TAC evalúa el complejo ostiomeatal, la extensión de la afectación sinusal y las variantes anatómicas. No está indicada en la infección sinusal aguda no complicada.
Las señales de alarma que requieren derivación urgente incluyen edema o celulitis periorbitaria, desplazamiento del globo ocular, diplopía (visión doble), pérdida de agudeza visual, rigidez de cuello y confusión mental. Estos signos sugieren complicaciones orbitarias o intracraneales de la infección sinusal.
¿Cuál es el tratamiento de la infección sinusal?
El objetivo del tratamiento de la infección sinusal es drenar el moco acumulado en los senos paranasales, reducir la inflamación de la mucosa y eliminar el agente infeccioso cuando sea necesario. Las guías EPOS2020 organizan el tratamiento en 4 bloques terapéuticos según la gravedad y la duración de los síntomas.
El tratamiento de la infección sinusal se organiza en 4 bloques terapéuticos:
Bloque A — Autocuidado y medidas generales:
Hidratación abundante: beber más de 2 litros (8 vasos) de agua al día licúa el moco y facilita el drenaje sinusal.
Inhalación de vapor: 2–4 veces al día durante 10 minutos reduce la congestión y ablanda el moco espeso.
Compresas calientes húmedas: aplicadas sobre las mejillas y la frente reducen el dolor sinusal por vasodilatación local.
Elevación de la cabeza al dormir: facilita el drenaje gravitacional del moco sinusal durante el sueño.
Humidificador: mantiene el aire del dormitorio entre el 40–60% de humedad y previene la deshidratación de la mucosa nasal en invierno.
Bloque B — Tratamientos sin receta con evidencia clínica:
Irrigación nasal con suero salino o agua de mar: limpia la mucosa nasal y reduce la carga bacteriana. Recomendada con grado de evidencia 2C por la SEMERGEN. La irrigación salina alivia los síntomas pero no acorta la duración de la infección sinusal.
Nasodren® (extracto de Cyclamen europaeum): único spray nasal natural con recomendación de Nivel A en las guías europeas EPOS2012 para la infección sinusal. Nasodren® actúa mediante un mecanismo de drenaje osmótico que moviliza y expulsa el moco retenido en los senos paranasales.
Analgésicos (ibuprofeno / paracetamol): el ibuprofeno es el analgésico preferido para la infección sinusal por su doble acción antiinflamatoria y analgésica. La dosis estándar de ibuprofeno en adultos es 400 mg cada 8 horas.
Descongestionantes nasales (xilometazolina / oximetazolina): producen alivio de la congestión en 2–3 minutos pero el uso no debe superar los 5–7 días. La superación de este límite produce rinitis medicamentosa, una congestión de rebote que empeora al suspender el descongestionante.
Bloque C — Tratamiento médico con prescripción:
Corticoides nasales (fluticasona, mometasona, budesonida): reducen la inflamación de la mucosa sinusal. Primera línea en la infección sinusal crónica en atención primaria (EPOS2020). En la infección sinusal aguda, los corticoides nasales pueden acortar la duración de los síntomas faciales.
Antibióticos: indicados exclusivamente en la infección sinusal bacteriana confirmada (0,5–2% de los casos). Primera elección: amoxicilina oral a 80–90 mg/kg/día en 3 dosis o amoxicilina/clavulánico 875/125 mg cada 8 horas en adultos durante 5–10 días.
Antifúngicos: voriconazol o itraconazol para la infección sinusal fúngica invasora. La mucormicosis sinusal requiere anfotericina B intravenosa y desbridamiento quirúrgico urgente.
Bloque D — Tratamiento quirúrgico (especialista ORL):
Cirugía endoscópica funcional (FESS): indicada en la infección sinusal crónica refractaria al tratamiento médico tras 12 semanas. Amplía y limpia el complejo ostiomeatal para restaurar el drenaje sinusal. Tasa de éxito del 80–90% en pacientes seleccionados.
Sinuplastia con balón: técnica mínimamente invasiva que dilata el ostium sinusal sin resección de tejido. Indicada en infección sinusal crónica sin pólipos ni anomalías anatómicas complejas.
¿Cuándo necesita antibiótico una infección sinusal?
No. En la gran mayoría de los casos, la infección sinusal no necesita antibiótico. El 90–99,5% de las infecciones sinusales son de origen vírico y los antibióticos no actúan frente a virus, según el CDC y las guías EPOS2020.
La curación espontánea de la infección sinusal aguda no complicada alcanza el 60–80% de los casos sin antibiótico, según la AEPAP en su actualización de noviembre de 2025. El uso innecesario de antibióticos no acorta la duración de la infección sinusal y contribuye a la resistencia bacteriana.
Los 3 criterios de la IDSA y EPOS2020 que justifican la prescripción de antibiótico en la infección sinusal son: síntomas que persisten 10 o más días sin mejora; síntomas graves — fiebre ≥ 39°C (102,2°F) y secreción purulenta durante 3–4 días consecutivos; y empeoramiento bifásico — mejoría inicial seguida de reaparición y empeoramiento de los síntomas.
¿Existe un remedio natural eficaz para la infección sinusal?
Sí. Nasodren®, elaborado con extracto liofilizado de Cyclamen europaeum, es el único remedio natural con recomendación de Nivel A en las guías europeas EPOS2012 para el tratamiento de la infección sinusal.
La mayoría de los remedios naturales disponibles para la infección sinusal — agua de mar, inhalaciones de vapor, aceites esenciales, propóleo — tienen efecto paliativo: limpian o humectan la mucosa nasal pero no drenan los senos paranasales. El moco retenido en los senos no se elimina con lavados nasales superficiales.
Nasodren® actúa mediante 2 mecanismos fisiológicos simultáneos demostrados en 30 ensayos clínicos publicados en Rhinology y The Laryngoscope: efecto osmótico que extrae el líquido de las células de la mucosa nasal inflamada y efecto drenante que moviliza y expulsa el moco retenido en los senos paranasales.
En el 90% de los pacientes, el funcionamiento normal de la mucosa nasal y los senos paranasales se restablece al 7.º día de tratamiento con Nasodren®. Las saponinas del Cyclamen europaeum no se absorben al torrente sanguíneo y actúan exclusivamente en la mucosa nasal.
¿Cuánto dura una infección sinusal?
La infección sinusal viral dura entre 7 y 10 días. La bacteriana dura 10–14 días con antibiótico apropiado. Si los síntomas persisten más de 12 semanas, la infección sinusal se denomina crónica. La resolución de la infección sinusal depende del agente causal y de la presencia de factores predisponentes no corregidos.
Los tiempos de resolución de la infección sinusal por tipo son:
Infección sinusal viral aguda: 7–10 días. Resolución espontánea en el 60–80% sin tratamiento.
Infección sinusal postviral: 10 días–12 semanas. Requiere seguimiento médico si no mejora en 10 días.
Infección sinusal bacteriana: 10–14 días con amoxicilina o amoxicilina/clavulánico a dosis apropiada.
Infección sinusal subaguda: 4–12 semanas. Requiere valoración médica para descartar causas subyacentes.
Infección sinusal crónica: más de 12 semanas. Tratamiento escalonado hasta cirugía en casos refractarios.
3 razones explican por qué la infección sinusal no mejora: persistencia de la causa subyacente no tratada (rinitis alérgica, tabaquismo, pólipos), tratamiento inadecuado (antibiótico sin indicación real), y resistencia bacteriana en infecciones recurrentes tratadas previamente.
La consulta médica es necesaria cuando los síntomas persisten más de 10 días sin mejora, cuando hay fiebre persistente superior a 38,5°C (101,3°F), cuando aparece hinchazón o dolor alrededor de los ojos, o cuando los episodios se repiten 4 o más veces al año.
¿Cómo se puede prevenir la infección sinusal?
La prevención de la infección sinusal se orienta a reducir la exposición a virus respiratorios y a mantener la mucosa nasal en condiciones óptimas de drenaje. Las 8 medidas preventivas siguientes reducen la frecuencia de las infecciones sinusales recurrentes:
Lavarse las manos frecuentemente: previene el contagio de rinovirus, adenovirus y otros virus respiratorios causantes del resfriado común.
Evitar el contacto estrecho con personas resfriadas: los virus respiratorios se transmiten por gotas al hablar, toser o estornudar, y por contacto directo con superficies contaminadas.
Vacunarse de la gripe anualmente: la influenza desencadena con frecuencia infecciones sinusales bacterianas secundarias. La vacuna antigripal reduce la incidencia de infecciones respiratorias graves.
Abandonar el tabaco: el tabaquismo activo y pasivo paraliza los cilios de la mucosa nasal y reduce el aclaramiento mucociliar, el mecanismo de defensa natural de los senos paranasales.
Controlar la rinitis alérgica: el tratamiento con corticoides nasales o inmunoterapia específica previene la obstrucción del ostium sinusal producida por la inflamación alérgica crónica.
Mantener la mucosa nasal hidratada: usar humidificador en el domicilio durante los meses de invierno y realizar lavados nasales con solución salina periódicamente.
Reducir la exposición a alérgenos ambientales: controlar los ácaros del polvo con fundas antiácaras, evitar la exposición a moho y ventilar el domicilio con frecuencia.
Valorar la cirugía correctora en infecciones recurrentes: la corrección de la desviación del tabique o la extirpación de pólipos elimina los factores anatómicos que perpetúan las infecciones sinusales de repetición.
Preguntas frecuentes sobre la infección sinusal
¿La infección sinusal es contagiosa?
La infección sinusal en sí no es contagiosa. El virus del resfriado que desencadena la infección sinusal viral sí se transmite por gotas respiratorias y por contacto directo con superficies contaminadas. La infección sinusal bacteriana no es contagiosa.
¿Puedo tener una infección sinusal sin fiebre?
Sí. La mayoría de las infecciones sinusales virales cursan sin fiebre o con febrícula inferior a 38°C (100,4°F). La fiebre superior a 38°C es un criterio de sospecha de infección sinusal bacteriana, que representa solo el 0,5–2% de los casos.
¿Es lo mismo infección sinusal, sinusitis y rinosinusitis?
Sí. Los 3 términos designan la misma condición clínica: la inflamación infecciosa de la mucosa de los senos paranasales. Rinosinusitis es el término técnico adoptado por las guías europeas EPOS2020. Sinusitis es el término de uso común. Infección sinusal es el término descriptivo que enfatiza el origen infeccioso.
¿Cómo sé si mi infección sinusal es viral o bacteriana?
La infección sinusal bacteriana se sospecha cuando los síntomas persisten más de 10 días sin mejora, cuando hay secreción purulenta verde oscura con olor fétido, cuando la fiebre supera los 38°C durante 3–4 días, o cuando aparece un empeoramiento bifásico. Solo un médico puede confirmar el diagnóstico.
¿Cuándo debo acudir a urgencias por una infección sinusal?
Acudir a urgencias si aparecen hinchazón o dolor alrededor de los ojos, visión doble, pérdida de agudeza visual, rigidez de cuello, confusión mental o fiebre muy alta persistente. Estos síntomas indican complicaciones orbitarias o intracraneales que requieren atención urgente.
¿Puedo trabajar con una infección sinusal?
La mayoría de las infecciones sinusales virales leves permiten la actividad laboral normal. La actividad laboral no agrava la infección sinusal. El reposo es recomendable cuando hay fiebre superior a 38°C, dolor facial intenso o fatiga importante.
La infección sinusal es la inflamación infecciosa de la mucosa que tapiza los senos paranasales. Más del 80% de las infecciones sinusales son de origen viral y se resuelven espontáneamente en 7–10 días sin antibiótico. Nasodren®, con extracto de Cyclamen europaeum, es el único spray nasal natural con recomendación de Nivel A en las guías europeas EPOS para el drenaje de los senos paranasales.








